El proceso de envejecimiento lleva a la perdida progresiva de la masa muscular y de la grasa subcutánea dando el aspecto envejecido y cansado al rostro, notándose los surcos nasogenianos profundos, hundimiento de las mejillas, depresiones parietales (sienes) y labios finos con múltiples surcos. Todas estas alteraciones mejoran dramáticamente con la técnica de lipoinjerto, lipo transfer o injerto de grasa, en la cual se obtiene grasa por liposucción de donde este en exceso (abdomen, cintura o “conejos”) y luego de procesada se injerta en aquellos sitios que lo requieren, distribuyéndola adecuadamente y es allí donde es importante la actitud artística del especialista y su experiencia en la aplicación del injerto, que en realidad son células vivas de tejido adiposo, que seguirán viviendo en su nuevo hábitat de una manera permanente. La cantidad de grasa a injertar varía de acuerdo a las necesidades particulares de cada paciente, siendo por lo general entre 20 y 100 cc. La reabsorción de las células lesionadas es menor al 20%.
Este es un procedimiento quirúrgico ambulatorio que se realiza con anestesia local y tiene una incapacidad entre 3 a 5 días mientras pasa el proceso inflamatorio. El cambio es inmediato y perdurable en el tiempo. El rostro al cabo de una semana se aprecia fresco, natural y rejuvenecido. La calidad de la piel mejora evidentemente por el aumento en la producción de colágeno y la hidratación.

En todos estos procedimientos es importante asegurarse de estar en manos de un profesional calificado y acreditado por al respectiva Sociedad de Cirugía Plástica de cada país para evitar los daños y secuelas de procedimientos realizados por personal, inclusive médico, sin la preparación, ni la experticia, ni la ética profesional necesaria.