Dermolipectomía de brazos

La dermolipectomía de brazos (también llamada braquial) es la intervención quirúrgica dirigida a eliminar el exceso de piel y de grasa que aparece en la cara interna de los brazos como consecuencia del descolgamiento que sufren esos tejidos con el paso de los años en ciertas personas, o después de una gran pérdida de peso.

Dependiendo del grado de flaccidez de los tejidos y de la cantidad de piel que sobra, la técnica quirúrgica será diferente. En los casos con menos exceso de piel puede conseguirse un buen resultado realizando una liposucción en la cara interna del brazo y estirando la piel del mismo hacia la axila, extirpando una elipse de piel en esa zona. En estos casos la cicatriz quedará limitada a la axila. Sin embargo, cuando el grado de flaccidez es mayor y aparece un descolgamiento amplio de los tejidos de la cara interna del brazo, será necesaria una extirpación de piel y grasa a lo largo de toda su longitud, desde la axila hasta el codo, quedando una cicatriz en toda esa zona.

La intervención suele durar de 2 a 3 horas y se realiza habitualmente bajo anestesia general, aunque en determinadas situaciones puede utilizarse también la anestesia local y sedación. El ingreso necesario en el hospital después de la intervención dependerá del tipo de anestesia, pero por lo general será de unas pocas horas: la intervención tiene lugar por la mañana, siendo dado de alta la paciente a última hora de la tarde, de modo que pueda dormir en su casa la misma noche de la intervención. Al finalizar la intervención se coloca en el brazo una prenda compresiva que la paciente deberá llevar, dependiendo de la técnica quirúrgica utilizada, de 2 a 4 semanas.

Durante los 3-5 días siguientes a la intervención la paciente tendrá ciertas molestias, por lo general similares a las de unas agujetas intensas, que serán controladas con analgésicos habituales. Por lo general, a la semana ya ningún paciente necesita analgésicos. Durante esa primera semana puede aparecer algo de inflamación en las manos, en parte debida a la intervención y en parte debida a la propia prenda elástica, inflamación que disminuirá elevándolas a la altura del corazón.

El tiempo de reposo necesario antes de la reincorporación al trabajo depende de la técnica quirúrgica utilizada y del tipo de trabajo que realice la paciente. Si el trabajo es sedentario la paciente podrá reincorporarse a su trabajo a su trabajo en 1 ó 2 semanas pero si el trabajo requiere esfuerzo físico, la reincorporación tendrá lugar a la 3 semanas.

El resultado de la intervención es un brazo más delgado con la piel más tensa y firme. La paciente debe ser consciente de la técnica que se va a utilizar para conocer el tipo de cicatriz que le va a quedar.

Como en todas las técnicas de remodelado corporal (liposucción, abdominoplastia o reducción mamaria) si usted desea perder peso conviene que espere a hacerlo para someterse a la intervención. Y, al igual que en otras intervenciones donde es necesario un despegamiento amplio de tejidos, las personas que fuman tienen más riesgo de presentar complicaciones, debido a la dificultad de la llegada de sangre a los tejidos. Por eso se les recomienda abandonar el consumo de tabaco un mes antes de la intervención.

Dermolipectomía de muslos

La dermolipectomía de muslos (o dermolipectomía crural) es la intervención quirúrgica dirigida a eliminar el exceso de piel y de grasa que aparece en la cara interna de los muslos después de una gran pérdida de peso o como consecuencia del descolgamiento que sufren esos tejidos con el paso de los años. Por lo general se consigue un excelente resultado mediante la extirpación de piel y grasa en la parte superior del muslo, lo que deja una cicatriz justamente en la ingle y, por lo general, bastante imperceptible. En los raros casos donde existe un gran exceso de piel en toda la longitud del muslo, y habitualmente secundarios a una gran pérdida de peso después de padecer obesidad mórbida, la gran flaccidez de los tejidos hace necesaria la extirpación de piel y grasa a lo largo de toda la longitud del muslo, desde la ingle hasta la rodilla, quedando una cicatriz a lo largo de todo su recorrido.

La intervención suele durar de 2 a 3 horas y se realiza habitualmente bajo anestesia general. El ingreso necesario en el hospital después de la intervención es de unas 24 horas.

Durante los 3-5 días siguientes a la intervención el paciente puede presentar molestias que serán controladas con analgésicos habituales. Por lo general, a la semana ya ningún paciente necesita analgésicos.

El tiempo de reposo necesario antes de la reincorporación al trabajo depende del tipo de trabajo que realice el paciente. Si el trabajo es sedentario el paciente podrá reincorporarse a su trabajo en aproximadamente 2 semanas, pero si el trabajo requiere esfuerzo físico la paciente deberá esperar a la 3ª ó 4ª semana de la intervención para volver a él.

El resultado de la intervención es un muslo más delgado con la piel más tensa y firme. La paciente debe ser consciente de la técnica que se va a utilizar para conocer el tipo de cicatriz que le va a quedar después de la intervención.