El abdomen es una de las partes del cuerpo donde más se acumula la grasa, haciendo que no consigamos la figura que desearíamos. Además situaciones como el parto, o simplemente la edad, hacen que el abdomen pierda el tono muscular y se observe mayor flacidez y acumulación de grasa. La abdominoplastia es una solución que ofrece la cirugía estética para corregir estos problemas y conseguir así un abdomen que luzca como nos gustaría, de esta forma, podemos pasar por quirófano para obtener o recuperar un vientre plano después de dar a luz o simplemente, si no estamos contentos con nuestra zona abdominal.

El paciente que más acude a las clínicas de cirugía estética para someterse a una abdominoplastia suele estar dividido en dos perfiles:

  • Pacientes con un sobrepeso moderado, que desean eliminar la capa de grasa que recubre su abdomen para conseguir una figura mas esbelta y estética y conseguir un resultado óptimo.
  • Mujeres que después del embarazo han perdido el tono muscular en el abdomen o que tras varios partos, su zona abdominal está dilatada y no luce estéticamente como le gustaría, encontrando en la abdominoplastia una solución rápida y fiable para conseguir el vientre deseado.

Antes de someterse a una abdominoplastia, se deben conocer los requisitos para que la operación dé el resultado esperado, pues si se posee una gran obesidad, se recomendarán otro tipo de operaciones como una liposucción para tratar la grasa sobrante.

Las mujeres que deseen someterse a esta operación a causa de los efectos de un parto, deben tener claro que no van a dar a luz de nuevo, pues de ser así la operación habría sido en vano y se volvería al estado anterior (o si lo hacen, deben ser conscientes de este punto tan importante).

Intervención

Según el tipo de abdominoplastia se utilizará una anestesia u otra, aunque lo normal es una anestesia general que mantenga al paciente dormido mientras el médico lleva a cabo la operación, pero en muchas otras ocasiones se opta por utilizar una anestesia local y una sedación.

Mientras que la duración de una abdominoplastia oscila entre las 2 horas y media y las 4 horas, una mini-abdominoplastia puede realizarse entre 1-2 horas, dependerá de la morfología del paciente y de la cantidad de grasa almacenada, o si se tratará también la zona de las cartucheras por ejemplo, entre otros factores.

La operación comienza con una incisión en la zona baja del vientre y por encima del pubis, de forma que resultan accesibles los músculos abdominales y el tejido adiposo que estaba ubicado en la zona del vientre, tras haber tensado los músculos, la piel se coloca en su posición deseada y la parte de piel sobrante se extirpa. Debido a este proceso, es posible que el paciente, encuentre el ombligo ubicado un poco mas abajo de la zona en la que el está acostumbrado. Tras este procedimiento se procede a la sutura, vendando la zona para evitar infecciones. Después de esto, la operación se da por concluida.

En la mini-abdominoplastia, la cantidad de piel que se levanta no suele llegar al ombligo, y aunque el proceso es exactamente el mismo, requiere menos tiempo y una recuperación un poco más rápida.

Recuperación y postoperatorio de la abdominoplastia

La abdominoplastia, al igual que todas las operaciones quirúrgicas, requiere un postoperatorio, en el que será importante comprobar que el paciente responde bien a la intervención y que no se produce ninguna infección.

El periodo medio en la clínica varía mucho, como ya hemos indicado la mini-abdominoplastia, puede conllevar que el paciente se encuentre en la clínica por regla general 1 día, mientras que si se trata de una abdominoplastia de mayor tamaño, no recibirá el alta hasta pasados 2 o 3 días, y después de que el personal de la clínica así lo estime oportuno.

Se recibirán indicaciones de parte del cirujano para conocer cómo cambiar correctamente el vendaje, y cómo llevar el día a día, se recomienda realizar ejercicio de baja intensidad tan pronto como sea posible, caminar es lo más recomendado.

Uno de los temas que más miedo le da a la gente de la abdominoplastia, no es la intervención en si, sino la cicatriz que queda, es un hecho que existe una cicatriz, que con el tiempo irá cogiendo un aspecto menos llamativo, pero nunca llegarán a desaparecer. Si bien la intervención se realiza en una zona que suele cubrirse con la ropa íntima o con un bañador, haciéndola así prácticamente invisible a ojos de los demás.

Respecto a la vuelta a la normalidad, a la vida laboral, o a llevar a cabo ejercicios más intensos, el tiempo variará enormemente de un paciente a otro, por ejemplo, no será igual un paciente que tuviese una importante musculatura abdominal, que otro que no posea un abdomen tan tonificado, igual que cada cuerpo tolera la intervención de una forma y simplemente unas personas sanan antes que otras. También debemos tener en cuenta que clase de situación laboral tenemos y que esfuerzo físico realizamos en ella, pues influirá para determinar los plazos de vuelta al trabajo. La media nos habla de unos periodos que oscilan entre los 15 días y el mes.

Por último, comentar la importancia de conocer si somos un paciente adecuado para este tipo de cirugía, de forma que pueda darnos el resultado esperado, o si por el contrario debemos perder unos kilos antes de someternos a la operación.